Ofensiva final por los gastos de hipoteca: por qué ahora puede ser el momento de reclamar

Durante años, miles de consumidores pagaron al firmar su hipoteca una serie de gastos que, en muchos casos, no les correspondían. Hablamos de facturas de notaría, registro de la propiedad, gestoría y tasación que las entidades bancarias impusieron al cliente mediante cláusulas incluidas en los contratos hipotecarios.

Hoy, la reclamación de los gastos de hipoteca vuelve a estar de plena actualidad. Y no es casualidad. La jurisprudencia se ha ido consolidando a favor de los consumidores y, además, los tribunales han reforzado una cuestión fundamental: si una cláusula se declara abusiva, el consumidor no debe cargar con los costes del procedimiento judicial.

En otras palabras: reclamar los gastos hipotecarios ya no es solo una posibilidad, sino una vía cada vez más segura para quienes firmaron su préstamo antes de la entrada en vigor de la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario de 2019.

¿Quién puede reclamar los gastos de hipoteca?

Pueden reclamar aquellas personas que firmaron una hipoteca antes de junio de 2019 y asumieron gastos que el banco les trasladó de forma indebida mediante una cláusula de gastos incluida en el contrato.

En la práctica, esto afecta a muchísimos consumidores que, al firmar su préstamo hipotecario, pagaron cantidades importantes sin saber que podían discutir legalmente esa imposición.

Lo más habitual es reclamar los gastos de:

  • Notaría.
  • Registro de la propiedad.
  • Gestoría.
  • Tasación.

La cantidad a recuperar dependerá de cada caso, del importe del préstamo, de las facturas abonadas y de cómo estuviera redactada la cláusula hipotecaria. En muchos procedimientos, las reclamaciones pueden situarse entre los 1.000 € y los 3.000 €, aunque cada expediente debe analizarse de forma individualizada.

¿Puedo reclamar si la hipoteca ya está pagada?

Sí. Una de las dudas más frecuentes es si se puede reclamar cuando la hipoteca ya está cancelada, completamente pagada o incluso si la vivienda se ha vendido.

La respuesta es que, en muchos casos, sí puede reclamarse.

Lo importante no es que el préstamo siga vivo, sino que en su día se firmara una hipoteca con una cláusula de gastos abusiva y que el consumidor asumiera pagos que no le correspondían.

Por eso, aunque hayan pasado años desde la firma, conviene revisar la escritura del préstamo y las facturas. Muchas personas dan por perdido este dinero simplemente porque ya no tienen la hipoteca activa, cuando todavía podrían tener derecho a reclamar.

¿Qué documentos necesito para reclamar?

Para iniciar el estudio de una reclamación de gastos hipotecarios, lo recomendable es reunir la siguiente documentación:

  • Escritura del préstamo hipotecario.
  • Factura de notaría.
  • Factura del registro de la propiedad.
  • Factura de gestoría.
  • Factura de tasación.
  • Justificantes de pago, si se conservan.
  • Posibles comunicaciones previas con el banco.

Si no se dispone de todas las facturas, no significa necesariamente que no se pueda reclamar. En algunos casos es posible solicitar duplicados o reconstruir la documentación necesaria. Lo importante es no descartar la reclamación sin una revisión previa.

La jurisprudencia está consolidada a favor del consumidor

Durante los últimos años, los tribunales han ido delimitando qué gastos pueden reclamarse y en qué proporción. La línea general es clara: cuando una cláusula impone al consumidor todos los gastos de formalización del préstamo sin negociación real y sin equilibrio entre las partes, puede ser considerada abusiva.

Esto ha permitido que miles de afectados reclamen frente a las entidades financieras y recuperen cantidades que nunca debieron asumir.

Además, el criterio judicial ha reforzado especialmente las reclamaciones relativas a los préstamos firmados antes de la Ley 5/2019, ya que esta norma modificó el reparto de gastos en las nuevas hipotecas. Por eso, quienes firmaron antes de ese cambio legal deben revisar su caso con especial atención.

El espaldarazo de las costas: una garantía clave para reclamar

Uno de los grandes miedos de cualquier consumidor es iniciar un procedimiento judicial contra un banco y acabar pagando más dinero en abogados, procuradores o costas.

Sin embargo, la doctrina más reciente ha reforzado la protección del consumidor en esta materia. El Tribunal Constitucional ha reafirmado que, cuando se declara la nulidad de una cláusula abusiva, no puede generarse un efecto disuasorio contra el consumidor. Es decir, no tendría sentido reconocer que el banco impuso una cláusula abusiva y, al mismo tiempo, obligar al afectado a soportar los gastos del procedimiento.

Este criterio es muy importante porque aporta seguridad a quienes se plantean reclamar. Si el consumidor tiene razón y se declara abusiva la cláusula, lo lógico es que sea la entidad financiera quien asuma las consecuencias económicas del procedimiento.

En la práctica, esto supone un respaldo importante para miles de afectados que hasta ahora no habían reclamado por miedo a los costes judiciales.

¿Por qué muchos bancos siguen rechazando reclamaciones?

Aunque la jurisprudencia está muy avanzada, muchas entidades continúan rechazando reclamaciones extrajudiciales o respondiendo de forma parcial. En ocasiones alegan prescripción, falta de documentación, inexistencia de abusividad o intentan limitar la cantidad a devolver.

Por eso, no siempre basta con presentar una reclamación sencilla ante el banco. Es frecuente que el consumidor necesite asesoramiento legal para valorar si la respuesta de la entidad es correcta o si conviene acudir a la vía judicial.

En muchos casos, el banco solo ofrece una solución cuando la reclamación está bien planteada, documentada y respaldada jurídicamente.

¿Qué ocurre con la prescripción?

La prescripción es una de las cuestiones que más dudas genera. La nulidad de una cláusula abusiva y la devolución de cantidades no siempre se analizan de la misma manera, y los bancos suelen utilizar este argumento para intentar frenar reclamaciones.

Por eso es fundamental estudiar cada caso concreto: fecha de la hipoteca, documentación disponible, posibles reclamaciones previas, entidad bancaria y estado actual del préstamo.

Lo que no conviene es asumir automáticamente que “ya es tarde”. Muchas personas siguen teniendo opciones reales de reclamar, incluso aunque hayan pasado años desde la firma de la hipoteca.

Reclamar ahora puede evitar perder una oportunidad

La reclamación de gastos hipotecarios se encuentra en un momento especialmente relevante. La doctrina judicial está muy consolidada, los consumidores conocen mejor sus derechos y los tribunales han reforzado la protección frente a cláusulas abusivas.

Si firmaste una hipoteca antes de 2019, pagaste los gastos de formalización y nunca reclamaste, este puede ser un buen momento para revisar tu caso.

No importa que la hipoteca esté pagada, que hayas vendido la vivienda o que no tengas claro si conservas todos los documentos. Lo importante es analizar la escritura y comprobar si existe una cláusula abusiva que permita reclamar.

En Cosmos Abogados estudiamos tu caso, revisamos la documentación y te ayudamos a saber si puedes recuperar el dinero que pagaste indebidamente por los gastos de tu hipoteca.

www.cosmosabogados.com
914 45 76 65 / 616 60 69 74